Leía hace algunas semanas una reseña sobre esta misma obra,
y casi me alarmaba pensando en lo olvidados que tengo a los grandes clásicos, y
a Shakespeare en este caso en particular. Así que decidí que “Mucho ruido y
pocas nueces”, esta comedia romántica no tan conocida del inglés, era una
reconciliación tan buena como cualquier otra.
En ella, nos encontraremos con personajes como el príncipe
don Pedro de Aragón y su malvado hermano don Juan, siempre dispuesto a deshonrarle
a la menor ocasión. Ambos, junto con su comitiva, son recibidos por Leonato,
gobernador de Mesina, su hija Hero y su sobrina Beatriz. En esta situación,
Claudio, uno de los soldados que componen la comitiva, se enamora de la joven
Hero, y es el propio don Pedro quien se ofrece a conquistarla para Claudio. Por
su parte don Juan, al conocer la pretensión de su hermano, no perderá la
ocasión de intentar obstaculizar su misión.









