Que los zombis están de moda es algo que no voy a
descubriros yo. Aunque deambulen de vez en cuando, desorientados y erráticos,
por este Desván. Supongo que el concepto zombi lleva asociada otra idea, la de
degeneración de la sociedad tal como la conocemos, que hoy se nos antoja
bastante más próxima que hace una década. Y supongo que ahí radica el rotundo éxito
de series como “The Walking Dead”, y de la tantísima literatura Z que prolifera
hoy en día.
Lo que hoy os propongo es un pequeño viaje hacia los orígenes
de esto de los zombis. Al menos, en lo que a la gran pantalla se refiere.
Porque no siempre han sido tal como hoy nos los plantean. Hubo un tiempo en que
los zombis eran tremendamente lentos en comparación. Tanto, que hoy en día nos
podrían parecer a veces inofensivos. El caso es que si hay alguien que ha
jugado con el concepto de zombi y su evolución ese ha sido George Romero: un
neoyorquino que creció en el Bronx y fue el primero en desligar a los muertos
vivientes de los más ancestrales ritos de vudú. Romero concibió los zombis como
creaciones más realistas, casi científicas, y los asoció con lo apocalíptico.
A Romero le conocimos por primera vez en 1968, con “La noche de los muertos vivientes”.
Rodada aún en blanco y negro, nos trasladaba a una granja que se veía asaltada
por una horda de estos seres. Muertos vivientes que eran más bien torpes, tardos,
y con no demasiada inteligencia. Esto, por supuesto, no impedía que devorasen hasta la última
entraña de sus víctimas en escenas bastante explícitas. Sin embargo, la base
del filme era la tensión que Romero nos trasladaba a través de los
protagonistas, encerrados y sin escapatoria. Los zombis, por cierto,
resucitaban al parecer por el influjo de una extraña radiación. Y a través de
la televisión, los supervivientes obtenían cumplida información sobre cómo el
mundo que hasta entonces conocían se venía abajo.
Esa noche fue eterna: duró nada menos que diez años. En 1978
llegaba “El amanecer de los muertos”,
una película ya en color en la que los supervivientes a la plaga zombi decidían
refugiarse en un supermercado. La tensión se rebaja en este caso, en detrimento
de continuas escenas más basadas en la pura acción. Se acentúa ese prototipo de
zombi lerdo y lento que había triunfado una década atrás. Los supervivientes
conseguirán expulsar a los muertos vivientes del supermercado y después veremos
algo interesante: Tienen un supermercado para ellos solitos, comida y bebida en
abundancia. Aunque aislados, retornan a lo más parecido posible a una vida
normal y apacible. Eso hará que se confíen, y del descuido o la relajación
retornan los problemas.
Con “El día de los
muertos”, en 1985, Romero nos cambió a los zombis. No sólo físicamente,
aunque es cierto que su tez tenía un tono más azulado. Eran feroces, mucho más
agresivos y con una fuerza desmesurada. Las escenas más explícitas se tornan en
auténticas carnicerías en las que los zombis no se limitan a devorar a sus presas,
sino que también destrozan y desmiembran sus cuerpos como si fuesen de papel.
Además, Romero repite un concepto al que ya había recurrido en la parte
anterior de la trilogía: esa suerte de crítica al comportamiento humano. En
este caso, los protagonistas están aislados en un cuartel militar inexpugnable.
Los zombis son una amenaza, pero llega a estar totalmente controlada. Sin
embargo, los zombis se hacen fuertes y de nuevo peligrosos debido a las
disputas y luchas internas entre los miembros del grupo de supervivientes. Y por
último, surge una nueva idea: La pretensión de los humanos deja de ser
únicamente aniquilar a los zombis. Surge la curiosidad y buscarán estudiarlos,
para intentar controlarlos y manipularlos a su antojo.
Y saltamos hasta 2005 para encontrarnos con “La tierra de los muertos” y con
el zombi inteligente. Porque aquí los muertos vivientes siguen siendo más bien
lentos, pero apreciamos gran progresión en cuanto a inteligencia. Los zombis
parece que llegan a imitar el comportamiento de los vivos en algún momento,
llegando a conseguir comunicarse. Quizás estamos ante el filme más violento de
los cuatro, pero también el que atesora un mayor enfoque hacia lo social.
Apreciamos claramente una separación de castas que repercute en el espacio
físico. La clase acomodada, por ejemplo, vive en Fiddler´s Green, un
rascacielos con todos los lujos y protección permanente. Las clases más
empobrecidas, en guetos separados por alambradas que rodean el edificio. Mucha
sangre y vísceras, y una contundente crítica social. Es la combinación con la
que Romero cierra, por el momento, su aclamadísima saga.
La mal llamada trilogía de los muertos, que nos sirve hoy
para recordar que los muertos vivientes no han sido siempre iguales. Han
evolucionado poco a poco con las décadas. Sin duda, a la par que lo hacíamos
los vivos.
Pues yo, Rober, no acabo de cogerle el gusto a los zombies, no me acaban de caer simpáticos, la verdad, por muy de moda que estén...
ResponderEliminarBesos,
Bueno, no es una figura que agrade a todo el mundo por igual, Carmen, desde luego. Simpáticos, simpáticos, normal que no te caigan! :P
EliminarPara gustos hay colores :) Un besazo
Una entrada genial. Me encantan los zombies, y he visto todas las películas que mencionas, así que la he disfrutado mucho. Es cierto que han cambiado muchísimo, pero cada una a su estilo y en su momento me han ido gustando.
ResponderEliminarAhora que además leo sobre zombies, puedo decirte que prefiero las películas para todo lo relacionado con la acción y los propios zombies, y los libros para la parte emocional y los supervivientes.
Besos!
Pues me alegra que te haya gustado la entrada, Aran. Lo cierto es que hacía tiempo que ya quería plantearos este viaje, pero como suele pasarme lo he ido postergando.
EliminarCoincido contigo: los libros están mejor orientados de cara a trasladarnos las emociones de los protagonistas de este tipo de historias (hacerlo con detalle en la gran pantalla sería un auténtico coñazo para el espectador) y las películas nos retratan mejor la acción. Supongo que por mucho que nos guste la lectura, una imagen sigue valiendo más que mil palabras ;)
¡Besines!
Muy buena la entrada!
ResponderEliminarLas he visto todas jeje, que me encantan los zombies.
Y bueno, me gustan que sean algo más rápidos que en la primera pero lo de la inteligencia...no me gustó mucho la verdad.
Y leyendo el comentario de Aran...totalmente de acuerdo con ella...prefiero la acicón en pelis y la parte emocionar para los libros.
Un beso!
Yo creo que siempre he sido más del zombie lento y torpe, Lesincele, no sé muy bien por qué. Supongo que es el primer arquetipo con el que entré en contacto y ahí se asentó en mis preferencias.
EliminarYo también estoy contigo y con Aran. Las novelas nos aportan la parte más profunda e íntima de los protagonistas que a veces se pasa muy por alto en los filmes. Lógico por aquello del ritmo, por otra parte.
¡Un besazo!
A mi los zombies... no me terminan. Tienen su morbo, pero prefiero seres que no se van descomponiendo mientras caminan. Me ha hecho gracia que Romero, criándose en el Bronx, fuera el precursor del género. Supongo que ya sé de dónde sacó la inspiración xD
ResponderEliminarUn besito, gran entrada
Supongo que todo cuenta Irial. Es también de ascendencia cubana por parte de su padre y siempre ha reconocido que su inspiración para la primera historia de zombis fue "Soy leyenda", de Matheson. En la infancia en los detalles supongo que es donde siempre encontramos los primeros resquicios de esa influencia, como suele ocurrir.
EliminarUn besín, y mil gracias :)
Me ha encantado hacer este recorrido sobre zombies acompañada de tus palabras. Pues fíjate que yo no soy muy de zombies, pero resulta que las he visto todas menos la última. Tendré que verla también para no quedarme desfasada.
ResponderEliminarLeer sólo he leído una novela de zombies, pero ojalá la hiciesen en la gran pantalla, seguramente cambiaría esa imagen que se nos ha servido en bandeja. Hablo de "Tom Z.Stone" de Joe Álamo. Aconsejo su lectura porque cambia esa visión atroz que nos han inculcado. La cuestión es: ¿Y si un día x los muertos resucitan y no queda otra que convivir con ellos?
Un saludo, Rober. Hasta otra.
La última, Yolanda, es bastante distinta a las tres anteriores. Supongo que se nota bastante el espacio de tiempo que ha transcurrido entre medias.
EliminarNo he leído la novela que me comentas, pero me llama poderosamente la atención esa visión de casi convivencia con los zombis.
Gracias, Yolanda. Un saludo y hasta cuando quieras. El Desván es tu casa :)
Interesante entrada y muy bien explicada la evolución que esta sufriendo el mundo zombi, y con ella sus seguidores. Sigo pensando que lo interesante es el ser humano ante el planteamiento del cambio de la condición humana y el adaptarte al mundo de los muertos vivientes, y luego esta la parte divertida :) el animalejo o monstruito en sí, con todas sus variantes. Bss,
ResponderEliminarEstoy bastante de acuerdo contigo, Uriska. Una de las cosas más interesantes de estas historias es observar el comportamiento y las reacciones humanas que algo como un apocalpisis zombi puede desencadenar.
EliminarSí que en ocasiones esos "monstruitos", sobre todo los más clásicos, pueden resultarnos incluso divertidos. Aunque sospecho que, si tuviésemos uno delante, esa visión cambiaría por completo :P
Besos, y gracias :D
Yo, de toda la vida, soy de vampiros más que de zombies, pero me ha encantado esta entrada tan bien explicada. Ahora ya sé mucho más de zombies de lo que sabía esta mañana.
ResponderEliminarBesos
Bueno, compartir es la esencia de estos rincones que administramos, así que es un placer haberte acercado un poco más a esto de los zombis, Dorothy. Creo que yo también he sido más de vampiros siempre. Eso sí, en su versión clásica. Nada de Bellas y Cullens, por favor ;)
EliminarBesines :)
Interesante lo que nos cuentas de los zombis, desde luego, nada tienen que ver con sus inicios.
ResponderEliminarHan cambiado mucho desde los inicios, Nieves. Si vemos estas películas de Romero hoy en día, nos damos cuenta enseguida de los cambios.
EliminarUn besazo :)
Por momentos me he sentido en clase, un post muy didáctico para quienes andamos pez en estos mundillos de los muertos vivientes. Empiezo a tener la sensación de que a lo mejor me pierdo algo... Tengo el primero de los caminantes (por recomendación expresa de Aran) òr leer. A ver que pasa.
ResponderEliminarBesillos para cuando me leas, jeje
¡Besillos! :)
EliminarHablan cosas geniales acerca de "Los Caminantes", y cuando el río suena suele llevar agua. Aún lo tengo entre mis pendientes. Ahora que yo estoy con el Apocalipsis Z de Loureiro, a lo mejor ya puestos me animo también con los caminantes... ;)
Así me gusta, que atiendas como buena pupila :P
Yo no soy mucho de zombis pero cada vez que alguien me habla de pelis antiguas en blanco y negro con seres que atacan a los humanos me acuerdo de aquella otra en la que clones de los habitantes de un pueblo nacían de unas vainas como si fuesen judías. ¿¿Cómo se llamaba?? ¿¿LOS INVASORES?? No lo recuerdo ahora. Me dan ganas de volverla a ver. Besos.
ResponderEliminarMmm... no estoy muy puesto en cine clásico, Marisa, pero por la descripción que haces, ¿sería "La invasión de los ladrones de cuerpos"? Es una de las primeras películas en blanco y negro que vi y creo recordar que el argumento era algo así. Horrenda si la vemos hoy en día pero otro auténtico clásico de esos irrepetibles.
EliminarConozco las pel´iculas, pero no las he visto, aunque las tengo pendientes, porque me gustan mucho las pelis y dem´as de zombies.
ResponderEliminarMira, me has dejado con ganas con tu entrada, creo que las ver´e pronto :D
Besotes
Yo reconozco que aunque las ví de adolescente, las he revisionado ahora en plan maratón, MaryLin, para refrescar la memoria. Si te gustan los zombis, son imprescindibles para comprender un poco más de dónde viene todo lo que tenemos hoy en día :)
EliminarBesotes
Me encanta este hombre!! Es todo un mito sin el que hoy no veríamos The walking Dead.
ResponderEliminarEl amanecer de los muertos pasará a la historia por muchos motivos.
Estas con Loureiro? ya lo comentaremos, al menos un par de cosas.
Besos
Coincidimos, mientrasleo. Es uno de esos genios imprescindibles que no abundan y que marcaron escuela.
EliminarEstoy con Loureiro. Empezando con el segundo de la trilogía y alternando con "La leyenda del ladrón". Cuando termine les haré su merecido hueco en el Desván y comentamos ;)
¡Besines!
A mí los zombies como que no me atraen mucho... Pero bueno es ir recabando información, no vaya a ser que un día de estos nos tengamos que enfrentar a alguno... :P
ResponderEliminarBesos
De hecho hay publicada una "Guía de supervivencia zombie" que tengo cogiendo polvo en algún rincón del Desván, Elvira. Para eso, es perfecta.
EliminarAunque las chicas lo tenéis más facil que nosotros. Estáis acostumbradas a lidiar con hordas de zombis los sábados por la noche ;)
Besotes!
Pues a mi esto me va bastante. Leo y veo zombies, son unos seres que me llaman mucho la atención para entretenerme un rato.
ResponderEliminar¡Buenísima entrada! No sabía sobre Romero.
Son perfectos para entretenerse, Deigar. A mi a veces me hacen también reflexionar acerca de cómo actuaríamos en el muy hipotético caso de que se diese algo así. ¿LO haríamos como en las películas, ya casi inconscientemente?
EliminarUn abrazo