Voy a pediros hoy que nos transportemos a una situación que conocemos perfectamente. Porque los yanquis para extender sus tradiciones e inundarnos con sus costumbres son únicos, hay que reconocérselo. ¿Y qué no podría faltar en cualquier película americana que se precie cuando los protas son jovenzuelos? Que levante la zarpa quien recuerde alguna en la que no aparezca, en algún momento, un baile de fin de curso.
