Hoy es uno de esos días en los que vestimos de gala este
Desván. Quitamos las telarañas. Espantamos a los murciélagos. Nada de zombis,
ni oír hablar de fines del mundo o de suicidios. Hoy limpiamos un poco esa capa
de polvo que cubre las ventanas, y que impide que la luz entre. Porque hoy
tocan luces, muchas luces. Os traigo una de esas películas con mayúsculas. Un delicioso
clásico, hoy sí, de los que son totalmente imprescindibles. Nos vamos a 1939. Y
cerrad los ojos, porque viajamos al País de Oz.
