“Stockholm”, quizá una de las películas españolas revelación del
pasado 2013, se escuda en lo común. Se ampara más en lo cotidiano que en esa
etiqueta de romántica que le han puesto. Es una de esas historias con dos
protagonistas que ni siquiera necesitan un nombre propio. Él, Javier Pereira y ella, Aura Garrido. Dos jóvenes como tantos
que se encuentran en cualquier noche madrileña.
