Hacía algunos meses que no me
traía al Desván una de esas películas que, como suelo decir, siempre funcionan
conmigo. Volvemos a pisar el terreno del terror
en forma de falso documental, y lo hacemos con un filme que no ha llegado a
estrenarse en nuestro país. Ni parece tener visos de ir a hacerlo próximamente.
Los más curiosos tendrán que acercarse esta vez a la versión original.
