Cuando un género se encorseta,
toma y repite clichés, la originalidad
se convierte en un tesoro de esos que como espectadores nos encontramos casi
por casualidad. A veces, como ese fan que pide un bis, revisionamos la película
de turno, aunque no siempre es buena idea. Otras, es más mi estilo, corremos a
recomendarla como quien ha encontrado sin quererlo una pequeña joyita. En
cualquier caso, el terror actual es uno de esos géneros. Siempre tachado de
agotado, de repetitivo y de vacuo, cada vez parecen menos los filmes que rompen
la línea comercial imperante. David Robert
Mitchell nos deja esta aplaudida “It follows” que hoy me subo al Desván y que es sin duda una de
esas apuestas.
