Sería imposible intentar enumerar las veces que me han
recomendado la película que, al fin, hoy me subo al Desván. Recuerdo que quise
verla en su día, allá por principios de 2006, cuando fue estrenada. Al final no
fue así y la fui postergando, o más bien dejándola, sin querer, un poco en el
olvido. Hace unos días me encontré frente a ella y, con aquello del “ahora o
nunca” entre ceja y ceja, decidí ponerle remedio.
