Doce años, que se dice pronto, ha
cumplido “Minority Report”, un filme
que nos traía Steven
Spielberg allá por 2002. Lo repesco hoy para traérmelo al Desván
porque es un caso un tanto particular. En un género como la ciencia ficción,
tan esclavo a veces de la tecnología, de lo visual y de los efectos especiales,
no es difícil encontrarnos con filmes algo trasnochados en cuanto echamos la
vista atrás. No es el caso de esta “Minority Report”, que ha resistido bastante
bien esta década y pico.
