Mary, la protagonista de esta novela corta de Nell Leyshon, tiene el pelo del color de la leche. Es una de las
primeras cosas que sabemos de ella. Uno de esos primeros destellos que
alimentan nuestra imaginación y nos hacen forjarnos una primera imagen. Después
llegan más de esos destellos. Tiene quince años y vive con su familia en una
humilde granja. Ha nacido con algún problema en una de sus piernas, pero eso no
le impedirá llevar a cabo las tareas del día a día. Estamos en torno a 1830.
