Hoy volvemos al relato en el Desván. E incido, siempre, en
lo que me cuesta “convertirlos” en reseña. No por el hecho de leerlos, ya
sabéis que es un formato que me pierde, sino por lo complicado que es siempre
hallar un enfoque general sin desvelar en exceso alguna de las historias que
componen las antologías. La fortuna fue en este caso la que me brindó los “Claroscuros” de Liliana Galvanny,
un libro de relatos que sorteó en su propio blog con motivo de su publicación y de su cumpleaños.
