Que el universo virtual está cada
vez más presente en nuestro día a día no es nada nuevo. Cada vez lo transitamos
más y casi en cualquier ámbito. Estudiamos, nos relacionamos, e incluso ya
hasta viajamos sin despegarnos del todo de internet, aunque busquemos
desconectar. Y la película que hoy he decidido traerme al Desván tiene precisamente
bastante que ver con esto de los caminos cibernéticos y de las redes sociales.
