Con el autor que hoy vuelvo a traerme al Desván (debilidad
personal, como muchos ya sabéis) sus lectores hemos viajado a multitud de
lugares. A bosques inmensos y perdidos de la mano de Dios, a algún inquietante
hotel no menos aislado, a cierto cementerio más que particular, a alguno de
esos pueblos americanos que King siempre sabe retratar tan bien… Incluso al
pasado nos hemos ido para intentar evitar el asesinato de J.F.K, aunque después
descubrimos que era un poco lo de menos. Su última historia, la que he escogido
para este martes, nos traslada a Joyland, un parque de atracciones más bien
venido a menos en el que recala Devin Jones, nuestro protagonista.
