“Nos han quitado la voz, pero aún tenemos las palabras”
El blanco y negro siempre tiene
un algo especial cuando nos lo encontramos en la gran pantalla. Un deje al
pasado, incluso cuando resulta algo deliberado. Este es el caso de la película
que proyectamos hoy en el Desván: “La
antena”, argentina, casi muda y
en blanco y negro. Llegó a las pantallas en 2007, con guión y dirección de Esteban Sapir.
Una cinta que nos brinda un viaje
a una ciudad en silencio. A sus
habitantes les han robado sus voces. Concretamente un villano, el Sr. TV, empeñado en someter a la
población. Y tenemos a una familia que defenderá una idea: su plan para
recuperar esas voces que les han sido arrebatadas.
