Quizá sea la que hoy me traigo la
novela más representativa de este londinense: Edward Bulwer-Lytton. Un hombre que vivió en pleno S. XIX y también
fue reconocido por una faceta política que es lo que menos me interesa aquí en
el Desván. Porque en lo literario, Bulwer-Lytton fue bastante prolífico.
También bastante versátil, cultivando varios géneros distintos. Conoció y llegó
a influenciar al mismísimo Charles
Dickens. Y acaparó incluso alguno de los siempre difíciles halagos de
alguien como H.P. Lovecraft. Entre
otros, con esta historia que prácticamente es un relato largo: “La casa y el cerebro”.
