Reseña especial la que hoy comparto con vosotros en el Desván. Primero, porque ya es Halloween (sí, me estoy frotando las manos y sonriendo tras el monitor) y segundo, porque pertenece a la iniciativa que Inés puso en marcha hace unos meses. A través del banner que tenéis a continuación, podréis ver el resto de reseñas de los participantes.
Es una de las preguntas que mis amigos, familiares o
simplemente conocidos me hacen siempre. Cuando me ven abstraído en una novela
de King, o en vela escuchando en la radio esos “programas que hablan de cosas
tan extrañas”, la pregunta es casi unánime. ¿Por qué el terror? ¿Por qué el
misterio? ¿Por qué te ha dado por esas cosas tan raras? La respuesta es
bastante más complicada pero, tras pensarlo bastante, he decidido que el libro
que en este Halloween rescato del polvo del Desván tiene buena parte de culpa.
Recuerdo a la perfección cómo me topé por primera vez con
“Aquí vive el horror”, de Jay Anson. Tenía poco más de diez años, y una
curiosidad enfermiza por leer cada libro que encontrase por casa. Mi padre, a
quien creo que debo mi actitud lectora, me descubrió un día un tesoro en forma
de estantería. Estaba en el salón, perfectamente a la vista, pero yo no había
reparado en esos libros que por entonces se me antojaban viejos y anticuados.
Craso error, porque allí conocí a un tal Poe. Descubrí una libertad desconocida
entre el centeno de Salinger. Viajé al distópico 1984 con George Orwell, y a
una isla desierta entre niños con William Golding.

