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sábado, 17 de febrero de 2018

El hechizo de Paco Plaza


Ya a finales de este pasado verano llegaba, y no sin hacer ruido, esta “Verónica”.  Paco Plaza ya nos había mostrado con la franquicia “REC” lo que era capaz de hacer detrás de la cámara, y la expectación era casi lógica.  La trama seguro que se habrá cruzado con todos aunque sea de pasada.  Conocemos a Verónica (Sandra Escacena), una adolescente que tras participar en una sesión de ouija presenciará cómo una serie de fenómenos inexplicables comienzan a darse a su alrededor. Nada novedoso en cuanto a la trama en sí, a prori. El mayor gancho está quizás en que el punto de partida no es mera ficción sino un caso real: el conocido como Expediente Vallecas, registrado y documentado a principios de los 90 en Madrid.





Allí nos traslada Plaza y su trabajo en cuanto a ambientación es más que notable,  uno de los grandes puntos fuertes de toda la película. “Verónica”, a los pocos minutos de metraje, ya se nos antoja oscura, desde luego claustrofóbica. Pero empapada constantemente de ese aire de antaño y esa pátina retro que últimamente funciona tan bien. El cuidado y el empeño en construirla es patente durante todo el filme, y el modo en que se juega con todos los elementos que la componen para generar la atmósfera incómoda de rigor es quizá su mayor mérito en lo puramente visual.



El rol de Sandra Escacena es también digno de mención y otra de las sorpresas positivas. Especialmente considerando que estamos ante una actriz novel sin apenas bagaje a sus espaldas, en su primer largometraje serio. Su personaje no es sencillo en absoluto: Verónica, en plena madurez, se nos muestra como una de esas adolescentes forzadas a crecer y madurar demasiado rápido. En una familia humilde y desestabilizada, se encuentra al cuidado de todos sus hermanos, convertida en hermana mayor y casi madre “on duty”. Rebelde y curiosa, veremos como en este caso se siente ineludiblemente atraída por el ocultismo. Es cierto que quizás le falte la solidez de la experiencia, especialmente en alguna de las escenas más dramáticas, pero es sin duda un nombre que se nos hará familiar en el futuro.


 

La última mención es para la esfera musical, casi monopolizada por varios temas de los zaragozanos Héroes del Silencio. Fijación personal, lo confieso, pero perfectamente enmarcados en la época en que se nos sitúa esta trama. Una banda sonora diferente, algo hipnótica en algunos tramos , aprovechada también como un elemento más para sumergirnos en el suspense que nos plantea Plaza.



Ni “Verónica” es la película de terror del año, ni seguramente pasará a la historia, y seguramente todo el marketing que la ha acompañado ha disparado las expectativas de muchos. Si nos alejamos un poco de todo ese “que dirán”, tenemos una película de detalles, que nos brinda un buen rato, sin pretensiones de obra maestra. Las hay más intensas. Las hay que dan mucho más miedo. Las hay incluso más fieles a los hechos reales en los que se basan. Pero “Verónica” tiene algo, a lo mejor hasta inexplicable, que la hace lo suficientemente genuina y sugestiva como para resultar interesante.




Por lo pronto, me ha dejado unos días en su atmósfera. En ese modesto y oscuro piso de Vallecas, atisbando con recelo cada sombra. Y de paso, me ha hecho volver a escuchar esa voz de Burbury en bucle como hace años.

3 comentarios:

  1. No la he visto pero le tengo ganas. A ver si la veo pronto. Y si encima la banda sonora es de los Héroes, con más razón. Besotes!!!

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  2. ¡Hola! De acuerdo contigo en todo, aunque reconozco que a mi si consiguió ponerme los pelos de punta en alguna ocasión (y eso que no soy miedosa y es complicado que una peli de terror me transmita miedo), porque el tema de lo paranormal y encima basado en hechos reales...
    Besos

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  3. Marisa la ponía un poco más floja. La tengo ahí, en la recámara, para una tarde de palomitas y sofá. Que a mí lo del terror me gusta y me vale que esté bien resuelta como es el caso y no sea un despropósito. Cuesta encontrar cosas muy buenas dentro del género ¿verdad? Mientras tanto, nos conformamos.
    A ver qué tal. A mí los héroes estos no te creas...pero bueno, estaban en todas partes en la época.
    Besines

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