Me gusta empezar diciendo que “En realidad nunca estuviste aquí” es la
última irrupción con la firma de la escocesa Lynne Ramsay en nuestras carteleras. La misma Ramsay que
allá por 2011 daba vida visual a otro superventas editorial como fue “Tenemos
que hablar de Kevin”. En aquel momento, y pese a no tener un gran bagaje de películas
a sus espaldas, Ramsay me demostró dos cosas: La primera: mucha personalidad.
La segunda, muy relacionada y que entonces solo deduje: que su cine nunca iba a
limitarse a la línea más comercial.
viernes, 8 de diciembre de 2017
jueves, 23 de noviembre de 2017
It comes at night (2017, Trey Edward Shults)
La peli que hoy compartimos en el
Desván es otra de esas que han tenido bastante más acogida en las redes que
después en las taquillas, al menos en el caso de nuestro país. Sin embargo, nunca
podrá catalogarse como un fracaso, porque sin duda ha sacado partido a un
presupuesto más que ajustado considerando las cifras en que nos movemos hoy en día.
Partiendo de esa suerte de
modestia, “It comes at night”, con Trey
Edward Shults en la Dirección y el guión, busca destacar y desmarcarse a su
manera, planteando una apuesta bastante distinta al cine más “mainstream” al
que estamos acostumbrados hoy en día. Sobre todo, si nos dejamos llevar por esa
etiqueta de “terror” al que se la ha asociado. Incluso el propio tráiler parece
incomprensiblemente encaminado a encasillarla en este género.
domingo, 19 de noviembre de 2017
Patria (Fernando Aramburu)
"...- Ya te he hablado de él alguna vez. El de la empresa de transportes. Uno que no se arruga ante las amenazas de ETA. Al parecer, no paga el impuesto revolucionario, o se retrasa en los pagos, o no paga lo suficiente, no lo sé. ¡Corren tantos rumores! El caso es que le han montado una campaña de acoso para amilanarlo y tiene a toda la gente del pueblo en su contra. Un buen hombre. Para mi padre, un hermano, y para mí, casi como un tío. Ahora no nos hablamos con él ni con su familia aunque no nos han hecho nada. Este es un país de locos..."
Probablemente ojeamos hoy en el Desván una de las novelas
que más han dado que hablar en estos últimos meses. Ya desde mucho antes de ser
la multipremiada obra en la que se ha convertido, su presencia en las redes y
en las listas de ventas ha sido incontestable. Reconozco que “Patria” llevaba un tiempo en
mis estanterías, supongo que esperando un momento adecuado, o un receso en esa
popularidad o esa vorágine mediática.
martes, 31 de octubre de 2017
Las lágrimas de Shiva (César Mallorquí)
Hay novelas que simplemente llegan cuando tienen que llegar. Historias que a priori no parecen demasiado, que lees casi por curiosidad, siguiendo la pura recomendación de una buena amiga. Aún sabiendo que no va a gustarte del todo, que no es tu género, o que aquello de las novelas juveniles ya quedó muy atrás.
Y por supuesto, te equivocabas. “Las Lágrimas de Shiva”, esa trama ambientada en el mismo año de la llegada del hombre a la Luna, tiene casi todo lo que puede pedírsele a una novela juvenil. Para empezar, ha conseguido volver a despertar en mí a ese niño que todos llevamos dentro, esa curiosidad exacerbada y tan especial que después el tiempo va minando. No importa que yo sea prácticamente un hijo de los 90 y mi niñez se haya ido hacia otra época. Porque me he visto en ese Javier, nuestro protagonista, en este exilio forzado a tierras cántabras que le toca vivir.
sábado, 30 de septiembre de 2017
Irène (Pierre Lemaitre)
“Homenaje a la literatura. Este libro no existiría sin ella”.
Así arranca una breve reseña sin título posterior al epílogo de “Irène”, la primera novela de Pierre Lemaitre y la primera en ese universo policíaco Verhoeven. Y no es una frase que defina mal la novela, porque aunque la intriga, la crudeza y cada giro argumental sean el motor de la historia, es cierto que la literatura está siempre presente.
jueves, 13 de abril de 2017
El bar (2017, Álex de la Iglesia)
Hacía tiempo que no me encontraba con una película como “El bar”. Con Álex de la Iglesia en la batuta, con nombres contrastados en el reparto como Blanca Suárez, Carmen Machi, Mario Casas… y con una campaña de marketing más que digna considerando que el cine español siempre parece un poco “el tapado” en este sentido.
Los ingredientes parecían apetecibles, la promesa de intriga, claustrofobia, y ese toque tan “De la Iglesia” que no suele dejar a nadie indiferente me “cazaron” en esta ocasión. Para quienes no hayáis visto alguno de los innumerables tráilers, la cosa comienza en un bar cualquiera, una mañana cualquiera y en una ciudad cualquiera, que en este caso resulta ser Madrid. Varias personas que ni siquiera se conocen, varias de esas conversaciones soldadas en la rutina, incluso varias de las típicas discusiones de turno. Cuando uno de los clientes del bar decide salir a la calle, recibe un disparo en la cabeza. A partir de aquí, se desata el pánico y se dispara (redoble de tambores) la tensión entre todos los que permanecen en el bar.
jueves, 23 de marzo de 2017
Logan (2017, James Mangold)
Puedo decir que llegué a “Logan”, el último estreno de James Mangold en nuestra cartelera, desde un paganismo casi total. Con más bien poco bagaje en esa figura original del Lobezno del universo Marvel, protagonista en esta cinta. Extraño en mí, que prefiero acercarme antes a las versiones originales, sobre todo si son literarias. ¿Por qué he visto entonces “Logan”, me pregunto y os preguntaréis? Supongo que por uno de esos impulsos de cinéfilo extraño.
lunes, 27 de febrero de 2017
El informe de Brodeck (Philippe Claudel)
“…Al principio, el pueblo acogió al Anderer como a una especie de personalidad. Por lo demás, en todo aquello había algo mágico. La gente de aquí no es de carácter abierto. Seguramente, en parte se debe a nuestro paisaje de valles y montañas, bosques y gargantas, y a nuestro clima de lluvias, nieblas, heladas, tormentas de nieve y grandes calores. Y la guerra, por supuesto, no arregló las cosas. Cerró las puertas y las almas todavía más y les echó un candado, poniendo lo que contenían a cubierto de la luz...”
Claudel lo ha vuelto a hacer. Volvió a aparecer, después de tanto tiempo. Sin un motivo aparente, sin un interés particular. En uno de esos momentos en que tendemos a invocar a la casualidad por no hurgar en más porqués. Había tenido tan solo un acercamiento previo al francés, aunque cómo olvidarlo. Claudel, como empezaba diciendo, lo ha vuelto a hacer y me ha dejado exactamente el mismo poso, la misma mezcla de sensaciones, la misma impresión de que algo ha cambiado en el lector tras pasar la última página.
miércoles, 23 de noviembre de 2016
Lo que no se ve (Ana Cepeda Étkina)
Aunque en este rincón casi
siempre han predominado las obras de autores más conocidos, siempre ha habido
un hueco en la estantería para los nuevos nombres, para esos autores que
comienzan a abrirse camino. Para esos nombres que, en definitiva, empiezan a sonarnos
un poco a quienes buceamos un poco por las redes y no limitamos la curiosidad
solo a los catálogos de editoriales más consagradas.
lunes, 8 de febrero de 2016
Euforia colectiva (Alberto Hontoria)
De cuando en cuando los lectores
nos topamos con novelas complejas que nos dejan un regusto singular y que van
mucho más allá de las meras estructuras narrativas, personajes y sucesión de
acontecimientos. Historias que, en definitiva, se antojan más que una historia
y dan ese siempre distintivo paso más allá.
Conocí al autor de hoy, Alberto Hontoria, gracias a este blog y
a su primera novela, “Disjecta membra”,
que podéis rescatar echando un vistazo entre las estanterías del Desván. Recordaréis que apuntaba maneras, y su apuesta ya parecía decantarse hacia
cauces diferentes a los más explotados en literatura, algo que los lectores
avezados siempre agradecemos.
“Euforia colectiva” es su
nuevo título que hoy me subo al Desván. Y en cuanto a evolución, algo que los
lectores tendemos también a tener en cuenta cuando repetimos con un autor, ha
sido una lectura de lo más placentera. No es esta una novela sencilla, no
estamos desde luego ante ese típico page-turner tan adecuado para superar un
bache lector o, prácticamente, dejarse llevar. Es más bien una historia exigente, que nos fuerza a masticarla
poco a poco y, sobre todo, a digerir
cada uno de sus matices y sus
implicaciones.
Todo comienza con un
descubrimiento científico, el que realiza la microbióloga Charlotte Cornell en
su laboratorio dentro de la rutina de análisis habitual. Lo que en principio
parece un microorganismo que se comporta de forma atípica se irá desvelando
poco a poco como un elemento con cualidades extraordinarias. Algo capaz de
atizar por completo los cimientos del entramado social en el que vivimos. No es
oro, sin embargo, todo lo que reluce y la senda por la que Alberto nos encamina
es la de guiarnos, a su manera, a través de cada una de las implicaciones y
consecuencias que desencadenará tan descomunal hallazgo.
Si el “Y si…” es una de esas premisas tan fundamentales, de esas
preguntas que todo autor debe hacerse a cada paso en su historia, esa
estructura queda muy marcada en “Euforia colectiva” Porque además de una trama
que se va retorciendo, de un puñado de personajes con sus miedos, sus miserias
particulares y sus ambiciones, la impresión es que estamos ante un gigantesco y magnífico ejercicio de
conjetura y creatividad. Una lectura que, sin desvelar más detalles sobre
la trama, es una constante sucesión de
tramas, temas y consecuencias más bien imprevisibles. Sin giros impostados
ni imposibles, Alberto nos va llevando a su terreno y acaba proyectando ese foco de la reflexión hacia un terreno
muchísimo menos científico de lo que el argumento, de primeras, podría sugerir.
Estamos ante todo un salto de
calidad tras una primera novela ya prometedora. “Euforia coletiva” se antoja bastante más compleja, trabajadísima en cuanto a documentación y, sobre
todo, más ambiciosa. Seguramente no
sea vuestra historia si buscáis el dinamismo y el ritmo trepidante de un
thriller. Pero si el cuerpo os pide una lectura más profunda, calma, de esas que conviene dejar reposar y que se cuelan durante unos días entre nuestras
reflexiones diarias, he aquí una firme
candidata.
jueves, 21 de enero de 2016
El mal camino (Mikel Santiago)
Soy de los que descubrieron al
autor de hoy, Mikel Santiago, gracias a su anterior novela “La última noche en
Tremore Beach”. Un debut más que notable, una historia con una ambientación
cautivadora que me ganó desde las primeras páginas. Y tras el buen regusto,
repetir era solo cuestión de tiempo. Cuando supe de “El mal camino” y me encontré con esa portada, cual flechazo, no
tarde en subírmela al Desván para buscarle un hueco.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
Elvira (Rubén Angulo Alba)
“Elvira” es la última novela de Rubén Angulo, a quien ya conocíamos en el Desván con otra novela
bastante especial o, cuanto menos, diferente: “La escritura necesaria”.
Y aunque hay alguna similitud, por ejemplo en cuanto a desarrollo de personajes,
Rubén ha apostado en este caso por una trama marcadamente más cerrada.
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