La casa, desvencijada, se alzaba sobre una discreta colina a las afueras de la ciudad. Dominaba uno de esos guetos que carecen de atractivo alguno: en ellos, la gente simplemente luchaba día a día por despertarse al siguiente. La pobreza parecía estancada en cada rincón, y la tristeza se asomaba tras cada puerta. Las calles acogían una extraña mezcolanza de olores: orín, basura, pescado que hacía días que había dejado de ser fresco. Miseria.
En aquellos días, todo el mundo se refería a lugares como aquel como “Barrios B”.
Salomón Rulfo es un profesor desempleado, amante de la poesía, algo bohemio, y atormentado por un amor pasado. Una noche, sufre una horrenda pesadilla: en una extraña casa se perpetúa un crimen múltiple. En un principio, Rulfo decide no darle mayor importancia de la necesaria, pero el extraño sueño es recurrente y se repite noche tras noche, como si fuera una extraña proyección.